”Somos diferentes”, pero es verdad. Tú eres un chico totalmente diferente. Tú eres sol yo luna. ¿A qué me refiero? simplemente somos polos opuestos. Eres un hombre que le gusta salir a fiestas con amigos y amigas. Y yo soy una persona que, si ya no hay nada que hacer me dispongo a leer un libro y tomar un poco de chocolate caliente.
–¿Ves lo diferente que somos? Tú eres fuego, yo soy hielo– te dije aquella vez-. A lo que tú respondiste:
-Tal vez, pero olvidas que el hielo también quema-. Esas palabras se quedaron en mi mente hasta el día de hoy. Y fue de ese modo como pudiste convencerme de que polos opuestos se atraen. Llegué a enamorarme de ti con la esperanza de que tuvieras la razón. Me dejé llevar, no pasó mucho tiempo; si acaso un mes o un mes y medio cuando comencé a convertirte en hielo.
Sé que yo soy la responsable, porque yo no soy como las otras chicas y eso no lo entendiste. Recuerdo que te lo dije un millón de veces y aún así aceptaste. ”Cuídate, soy un huracán”, ¿recuerdas esa frase? tal vez pareció que lo decía jugando cariño, pero no, en verdad soy un huracán.Ahora que creo que te quiero más de lo normal y quiero ser más sensible en cuanto a mostrar mis sentimientos hacia ti se refieren, tú te sorprendes y hasta lo consideras extraño. Lo cierto es que ahora este estúpido juego en que acepté entrar ya no se trata de amor sino de quién es más frío ahora y… Duele.
Duele porque en ocasiones eres amable conmigo y después siento que no te importo en lo absoluto, pero no puedo quejarme porque debo reconocer que así era yo contigo. Te estás adentrando al huracán, a mi huracán y créeme, es mi territorio, no puedes hacerme tanto daño del que yo puedo hacerte a ti, por eso quiero que te vayas, pero como te quiero y quiero que estés conmigo, tampoco lo permito.
Oye, nadie me había querido de esa manera. Pero yo soy un virus y te estás infectando. Yo no quiero que seas como yo, porque justo así como tú llegaste yo llegué de ese modo con alguien y hoy soy lo que soy por ello. Ciertamente te digo que soy un huracán dispuesto a destruir todo a su paso, por eso te doy la opción de que te vayas o te arriesgues aún más…
Tú decides.
Oye, nadie me había querido de esa manera. Pero yo soy un virus y te estás infectando. Yo no quiero que seas como yo, porque justo así como tú llegaste yo llegué de ese modo con alguien y hoy soy lo que soy por ello. Ciertamente te digo que soy un huracán dispuesto a destruir todo a su paso, por eso te doy la opción de que te vayas o te arriesgues aún más…
Tú decides.
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