Aprendí lo fuerte que puedo llegar a ser, lo libre e independiente que puedo ser… Tenía tanta dependencia de ti que había olvidado lo que se siente ser única, poder hacer lo que yo quiera.
Y por eso, querido yo no te perdí, yo me gané, me gané el privilegio de ser mi prioridad, de conocerme, de ser yo misma, ahora, ahora más que nunca sé quién soy. Sé lo que quiero y por lo que voy… Aplacé mis sueños por apoyar los tuyos pero… ¡Ya no más!
Me gané mi derecho de vivir mi vida como más quiero, sin ser una estación de tren única y exclusiva de ti, me gané el deseo de luchar por lo que quiero.
Me gané el derecho de creer en mí misma, me gané la confianza que tanto me habías hecho perder. Me gané eso que tanto deseaba… ¡Amor!
Pero no el tuyo cariño, el mío, me gané… A mí misma, me gané la libertad de ser fuerte, de ser lo que yo quiero ser.
No te perdí, en realidad me gané…
Me gané el derecho de creer en mí misma, me gané la confianza que tanto me habías hecho perder. Me gané eso que tanto deseaba… ¡Amor!
Pero no el tuyo cariño, el mío, me gané… A mí misma, me gané la libertad de ser fuerte, de ser lo que yo quiero ser.
No te perdí, en realidad me gané…
No hay comentarios:
Publicar un comentario